ENERGÍA NUCLEAR: LA “MALA” DE LA PELÍCULA (III)

Como podéis comprobar, este es el tercero de tres artículos relacionados con la energía nuclear. El primero nos permitió conocerla, en el segundo se expusieron sus ventajas e inconvenientes… Pero faltaba este tercero, en el que se mencionarán los accidentes nucleares más graves que sucedieron a lo largo de la historia.

               El primer reactor para uso civil se construyó en 1951. Pues bien, en 1952 ya tuvo lugar el primer accidente nuclear (Ontario, Canadá). Fue debido a un error humano y no produjo contaminación exterior, ni daños personales. En la misma década (1959) hubo dos accidentes nucleares más relevantes, uno en la antigua Yugoslavia y otro en California. En ambos hubo contaminación ambiental y trabajadores expuestos a altas dosis de radiación.

             En la década de los sesenta hubo varios accidentes nucleares, pero, a excepción de uno de ellos, no llevaron asociadas fugas ni problemas de exposición para los trabajadores. El más grave fue el que ocurrió en el rompehielos nuclear Lenin (URSS). Este buque sufrió un accidente grave en uno de sus tres reactores, al parecer una fuga. Para encontrar la fuga los miembros de la tripulación rompieron el hormigón y el blindaje de acero con martillos, causando un daño irreparable. Se rumoreaba que murieron alrededor de 30 tripulantes. En un principio, el buque fue abandonado para que bajasen los niveles de radiación. En 1970 se recuperó, cambiando los reactores y se mantuvo en funcionamiento hasta 1989. 

            La década de los 70 no ha pasado a la historia por el alto número de accidentes nucleares, pero sí porque tuvo lugar uno de los más graves (Pensilvania, Estados Unidos). Un fallo en la bomba del circuito de refrigeración secundario hizo que el reactor se sobrecalentase. Las sistemas de seguridad actuaron, pero diversos fallos y errores humanos finalmente desencadenaron la fusión parcial (parte del combustible pasa de estado sólido a líquido) del núcleo. Se derramaron más de 1000 metros cúbicos de agua de refrigeración primaria. Se produjo una explosión nueve horas después de iniciado el accidente. El edificio de contención quedó lleno de material radiactivo, que fue liberándose durante una semana a la atmósfera. En torno a 2 millones de personas fueron expuestas, aunque sin muertes directas. Estudios posteriores hablan de un aumento en los casos de cáncer. 

                La década de los 80 fue muy dramática por la gravedad de los accidentes nucleares ocurridos en ella. Se tiene constancia de siete accidentes nucleares, todos ellos con fuga radiactiva y daños para los trabajadores y los habitantes. Uno de ellos tuvo lugar en España, en la central de Vandellós (Tarragona). La central de Vandellós I sufrió un incendio en la sala de turbinas. No se vio afectada la zona nuclear y no hubo daños personales, pero los sistemas de seguridad sufrieron daños tan importantes que se decidió cerrar la central. Otro tuvo lugar en Buenos Aires (Argentina). Un trabajador cometió un error en un reactor experimental que le llevó a recibir una dosis de 2.000 rad (20Gy) de radiación gamma y 1.700 rad (17Gy) de neutrones, que le provocó la muerte en dos días. Otras 17 personas recibieron dosis menores (entre 1 y 35 rad), sin sufrir efectos serios. Pero, sin duda el más grave fue el de Chernobyl (26 de abril de 1986). Un mal manejo en una prueba de seguridad de los reactores llevó a un aumento sin control de la potencia, causando una explosión de vapor grave, el colapso y la liberación de material radiactivo. Cincuenta y siete personas resultaron muertas de forma directa, y la nube radiactiva llegó a todo el planeta.

En el siguiente enlace tenéis más información sobre este accidente nuclear.

              La década de los 90 fue más tranquila, sólo hubo tres accidentes nucleares, dos de ellos en Japón. Hablaremos de uno de ellos, porque pone de manifiesto la importancia de la seguridad en las centrales. Se produjo en una fábrica de combustible nuclear. Dos operarios se saltaron todos los controles y ordenanzas a la hora de fabricar el combustible, y se produjo la reacción nuclear en una caldera de acero inoxidable. En la fábrica saltaron las alarmas de la fábrica pero no se tenían los medios necesarios para parar la reacción. Se tardó 1 hora en avisar a las autoridades, y estas tardaron otra hora en avisar a sus ciudadanos. Sesenta y tres personas se vieron afectadas seriamente, y de ellas solo murieron dos, los causantes del accidente.           

                 En la primera década del siglo XXI, se produjeron 6 accidentes nucleares. Uno de ellos sucedió en la central de Ascó, en Tarragona, en el 2007. Se informó de una fuga de material radiactivo 750 veces menor de la que meses después el Consejo de Seguidad Nuclear  exigió que  se  admitiera.     No hubo daños, pero se cambió el INES del nivel 1 al 2.           

                 Prácticamente hemos estrenado década y hemos de hablar de un nuevo accidente nuclear: Fukushima (Japón). Todos recordamos que fue consecuencia de un terremoto y posterior tsunami. Puso de manifiesto la importancia del enclave en el que se construyen las centrales nucleares.En los siguientes enlaces, podréis completar la información:

Explicación gráfica.

Cronología del accidente

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